
Muy pocas veces se han dedicado esfuerzos médicos en esta área, y es importante entender que estamos frente a una oportunidad no para atacar al juego, sino para comprender mejor sus componentes y para ayudar a quienes lo necesiten, ya que hoy en día existen pocos tratamientos para aquellos que sufren de ludopatía.
Entre aquellos que padecen de males de juego, se ve incrementada su posibilidad de padecer males colaterales, como depresiones u otras sicopatías; y también se ven más propensos a caer en alcoholismo, adicción a las drogas , divorcios, y en algunos casos extremos al crimen o el suicidio.
Así que un estudio de este tipo, acerca a los apostadores un paso a resolver algunos de los problemas más frecuentes de los desordenes de juego, y nos permite a nosotros entender mejor lo que sucede alrededor de él.
Para el estudio, las ratas son confrontadas con la probabilidad de escoger entre cuatro puertas distintas, en donde tienen que “apostar” sus opciones contra reloj. Cada una de las puertas puede estar asociada a distintas raciones de azúcar, y si la rata acierta la opción, se gana el azúcar asociado con esa opción: ¡jackpot! De no acertar en la puerta que contiene el premio, entonces el animal no recibe nada, y se le observa mientras experimenta un periodo de no-premio.
