Entre los jugadores de casinos que realizan apuestas en slots se han dispersado distintos mitos en relación a los jackpots. A raíz de un comentario escuchado en un casino (de boca de un compañero de juegos, de una camarera o de un empleado de casino) muchas veces puede desarrollarse un mito de enormes dimensiones.
Durante los últimos años se ha extendido el mito de que los casinos de tierra ofrecen cada vez menos jackpots progresivos. Esto, como ha quedado demostrado por la experiencia, no es más que otro de los tantos mitos de casinos y apuestas.
La impresión de que los casinos de tierra entregan cada vez menos jackpots probablemente haya tenido origen en que los jugadores que frecuentan los casinos tienen sesiones de juegos cada vez más breves.
Dado que la cantidad de tiempo que pasamos frente a una máquina tragamonedas y los premios y jackpots que podemos obtener están unidos por una correlación, es natural que los apostadores crean que hay menos jackpots cuando apuestan menos. Este hecho, sin embargo, en ningún caso sería responsabilidad de los casinos, sino de los apostadores.
Vale destacar que los casinos de tierra no cuentan con medios que les permitan modificar a voluntad la frecuencia con la que sale un jackpot de slots. Por esta sencilla razón, todo aquel que crea que el casino pretende emplear métodos injustos para incrementar el tiempo de espera en jackpots estará errado desde el comienzo.
Si aún albergáramos dudas al respecto podríamos resolverlas jugando en otros casinos o incluso cambiando de juegos (en lugar de slots, máquinas de video póker, o juegos de mesa).
