
¿Será una mera coincidencia el hecho de que todas las personas que juegan blackjack de manera extraordinaria también tengan buenas habilidades en matemáticas? Ciertamente no lo creo. ¿Habrán elegido este juego sin ninguna razón, como podrían haber escogido las máquinas tragamonedas o el keno?
De los puntos anteriormente expuestos se desprende que los mejores jugadores de blackjack en todo el mundo son sujetos muy inteligentes, con excelentes habilidades matemáticas. Además, todos ellos eligieron este juego de manera deliberada, conociendo de manera precisa las chances de obtener ganancias.
Si bien actualmente este tipo de habilidades son muy importantes para tener éxito en una mesa de blackjack, las condiciones de juego han variado bastante. El blackjack ya no es el mismo que hace treinta o cuarenta años.
A partir de las hazañas logradas por jugadores muy capaces, los casinos modificaron las características del juego e implementaron algunos agregados orientados a equilibrar las ganancias. Uno de los cambios, por ejemplo, ha sido el agregar varios mazos de cartas.
También se han modificado las reglas respecto a lo que ocurre cuando el dealer suma o pasa de 17 y se ha prohibido el ingreso a un juego que ya está promediando la mitad. Respecto a las pagas, en algunos casinos ha disminuido hasta 6:5.
De todas maneras, las ventajas siguen estando al alcance de un buen jugador promedio. Si la habilidad y el talento del jugador son más altos, entonces habrá serias chances de obtener un gran rédito de las mesas de blackjack. Está claro que el blackjack es uno de los juegos que mejor recompensa a los que dedican un tiempo a su estudio.

El azar es un ingrediente. El método es otro. Pero el más importante, es el apostador. El apostador de juegos deportivos lo hace siendo fiel a sus simpatías y convicciones de juego, pero muchas veces, esa pasión lo lleva a caer en lugares comunes sin darse cuenta, y termina generando situaciones contraproducentes,
Por eso decimos que si bien el éxito en las apuestas deportivas está supeditado a varios factores, también lo está a la psicología del apostador. A continuación, y a modo de ejemplo, citaré algunos casos concretos, proponiendo así generar una estrategia para evitarlos y sacar mayor jugo al dinero apostado y ganar mayor confianza cómo jugador.
Uno de ellos, es la impaciencia del jugador. Tratar de resolver situaciones no productivas sólo por revertir el resultado puede llevar a más errores, es mejor tomar coraje y seguir en la misma de pensamiento, planeando bien la jugada y no desesperarse por cambiar inmediatamente la racha.
Otro error común es la imprudencia. Cómo dijimos antes, la impaciencia desespera y la imprudencia se adueña de nuestras jugadas. Para qué esto no ocurra, seamos fieles a nuestros principios y estrategias de juego, arriesgando siempre pero de manera consciente. Por último mencionaremos la Indisciplina, que es común en jugadores que han recogido grandes sumas de dinero y apuestan valores muy altos poniendo en riesgo su capital obtenido.
Es casi imposible resistirse a hacerlo, por eso cuando estemos tentados de arriesgar mucho dinero, pensemos si somos capaces de sobrellevar cualquier resultado y si estamos siendo jugadores inteligentes al hacerlo.
