
En una partida de blackjack uno de los elementos más importantes que pueden afectar nuestras sesiones de apuestas es el de la cantidad de mazos de cartas utilizados. Casi todos los apostadores de blackjack saben perfectamente que en juegos de blackjack con un solo mazo de cartas el margen de ganancias para un casino siempre será ligeramente más bajo que el que puede obtener en un juego con seis u ocho mazos de cartas.
A partir de los años setentas, momento en que se comenzaron a poner en práctica la mayor parte de las estrategias diseñadas para vencer al casino, las casas de juego decidieron dejar de utilizar solo un mazo de cartas por la gran ventaja que esto ofrecía a ciertos apostadores experimentados.
El conteo de cartas, por ejemplo, resultaba mucho más eficaz en un juego en el que solo había cuatro opciones diferentes para cada número (en base a los cuatro palos diferentes) como podían ser los juegos de blackjack de un solo mazo. La incorporación de algunos mazos de cartas extra en el zapato permitió cambiar este aspecto de manera radical.
Los dealers de casinos, por otra parte, se beneficiaron enormemente con esta nueva implementación. Una de las mayores ventajas para ellos fue que ya no tenían que mezclar el mazo de cartas de manera tan frecuente.
Durante los últimos años algunos casinos han decidido cambiar esta tendencia que los llevaba a optar por juegos de blackjack de varios mazos. De esta manera, los jugadores nuevamente tienen la oportunidad de hacer apuestas en juegos de blackjack de un solo mazo. Vale destacar, que estos juegos incorporan una serie de modificaciones en sus reglas que no los convierten en las opciones más atractivas.
