
Para todos los apostadores de casinos el perder dinero en casinos es casi una constante. Solo una pequeña minoría parece llevarse siempre los jackpots y los premios más grandes a casa. Las razones por las que los otros jugadores parecen llevarse nuestro dinero suelen estar vinculadas con los golpes de mala suerte.
Sin embargo, el único elemento que determina de manera certera la cantidad de dinero que nos llevaremos después de una sesión de juegos es la ventaja que ofrece un juego determinado para el casino (lo que se conoce comúnmente como margen de ganancias para el casino). Siempre tendremos que recordar que los cálculos que se realizan a partir de las cifras de los márgenes a favor del casino solo son válidos siempre y cuando apostemos durante períodos de tiempo bastante prolongados.
De manera estadística, para que un jugador se lleve un premio de $1,000 o $10,000 decenas o cientos de otros jugadores deben dejar su dinero en el casino. Por otra parte, hay que considerar la cantidad de dinero que queda en manos del casino para asegurar su funcionamiento. Si nos dirigimos al casino y vamos directamente a jugar a una máquina de a fichas de 25 centavos después de jugar unas dos o tres rondas habremos lanzado 1,000 vueltas (jugando de a tres fichas simultáneas).
El presupuesto que necesitaríamos para ello es de poco más de $800. Si la máquina tiene un porcentaje de devolución del 93% la ventaja del casino será del 7%. Las ganancias que obtiene un casino por alguien que apuesta $800 con un margen del 7% será de $56. De estos $56, un tercio es devuelto a los clientes en forma de beneficios.
