
Una de las leyes de Murphy dice que “Si algo puede empeorar siempre empeorará”. Su creador, Ed Murphy, podría haber estado hablando sobre apuestas en carreras de caballos. Inviertes horas y días enteros estudiando las características de cada uno de los jockeys, como también el peso particular y la técnica que tienen. Eliges al caballo más prometedor. Confiado en tu selección haces tu apuesta. Como tienes todas las de ganar apuestas un buen dinero. Luego solo queda esperar y llenarse los bolsillos. Pero, de repente, hace su aparición la ley de Murphy.
Hay una extensa lista de todos los factores que pueden fallar en una carrera de caballos. Uno de ellos es el temperamento de los caballos. Los caballos son criaturas imprevisibles. Uno nunca puede saber cuando un animal se va a negar a salir galopando en el momento de la partida. Los jinetes, en estos casos, no pueden aportar mucho de su parte.
En ocasiones, los caballos se estrellan a un costado, con posibilidades de salir lastimados o de herir al jockey. Existen casos de caballos muy capaces pero que suelen negarse a salir en el momento de la largada. En las carreras en que estos caballos deciden cooperar suelen haber gran cantidad de apuestas de último minuto.
Los errores por parte de los jockeys suelen ser otra causa de dolores de cabeza para los apostadores. La forma en que un jockey conduzca a su caballo puede resultar en un motivo para ser descalificado. Las carreras de caballos suelen ser vertiginosas, y los jockeys deben tomar decisiones importantes en muy pocos segundos. Si una de estas decisiones produce el bloqueo de algún otro caballo, podría haber una descalificación para ese participante.





1 Comentario para “Carreras de Caballos y Murphy I”
29-12-2009 hora: 16:01
[...] últimas carreras (es decir, los más veloces) serán los que seguirán haciéndolo en sucesivas carreras. Sin embargo, existen otros abordajes. De hecho, la mayor parte de las veces, el hecho de conocer [...]
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