
Una de las consecuencias directas de hacer apuestas por cantidades de dinero más altas de las que estamos preparados a afrontar es la de arriesgarnos a ganar más y también a perder en grande.
En caso de entrar en una racha negativa enfrentaremos serios riesgos de perder casi todo nuestro dinero en cortos períodos de tiempo. Para evitar los peligros de las apuestas demasiado grandes en blackjack lo mejor será sentarnos a una mesa de juegos con una cantidad de dinero fija que pueda ser dividida en cierto número de apuestas.
Por ejemplo, si estamos en una mesa de $5 y tenemos una banca de $150 esto nos permitirá hacer un total de 30 apuestas. Podremos establecer esta cantidad (30 apuestas) como el mínimo para entrar a una mesa de juegos. Por ello, si deseamos entrar a una mesa de juegos de $10 con esa misma banca el dinero solo nos alcanzaría para hacer 15 apuestas (de lo que podremos deducir que no estamos en un límite adecuado).
Todo jugador de blackjack que desee tener éxito a largo plazo en este tipo de apuestas tendrá que contar con una fuerte disciplina para aprender a reconocer los mejores momentos para retirarse y no sufrir pérdidas demasiado grandes. Si hemos entrado en una larga racha negativa lo mejor, probablemente, sea retirarnos de inmediato.
Algo similar sucede si estamos en una mesa en la que abundan los jugadores sin experiencia o que solo toman decisiones destinadas al fracaso, dado que podrían llegar a influir en nuestro juego y cambiar de signo nuestra racha.
