
En una partida de baccarat el dealer será el encargado de repartir las cartas de todos los jugadores que intervengan en una partida. Por lo general se emplearán entre seis y ocho mazos de cartas. Vale destacar que la función de dealer podrá ser ejercida por cualquier jugador e irá rotando.
Antes de que se entreguen las cartas todos los jugadores tendrán que hacer sus apuestas por uno de los bandos en juego o a favor de un empate entre el punto y la banca. Seguidamente los jugadores recibirán su mano.
Según el valor numérico que sumen todas las cartas se determinará si un jugador puede recibir un tercer naipe. Existen algunas reglas que permiten determinar de manera precisa si un jugador debe o no recibir otra carta después de recibir su mano inicial.
Si las dos cartas entregadas inicialmente suman 8 ó 9 para cualquiera de los dos bandos no se ofrecerá una tercera carta. Esta mano recibe el nombre de “natural”. Si las manos de los dos jugadores participando en una ronda de baccarat fueran naturales se decidirá en base a dichas cartas quién es el ganador, sin necesidad de mostrar una tercera carta.
Cuando el valor numérico de la mano del dealer fuera igual o menor a 2 se le entregará una tercera carta. Por otra parte, el dealer también recibirá otra carta si su mano sumara 4 y la del jugador estuviera ubicada entre 2 y 7.
El dealer tendrá que tomar si su mano sumara 5 y la mano del jugador estuviera ubicada entre el 3 y el 7.
